En plena Sociedad de la Información y la Comunicación y la expansión cada vez más notable y rápida de las tecnologías los libros digitales cada vez son la realidad más común en las aulas como consecuencia de las escuelas 2.0.
En los vídeos vistos sobre los libros digitales se nos muestra como hacer uso de éstos, y realmente se trata de una herramienta muy sencilla e intuitiva, al alcance de cualquier alumno. Los libros digitales están pensados para aprovechar al máximo las posibilidades del formato digital y fomentan la atención, la participación y el diálogo en las aulas.
Tal y como muestra el vídeo son muchas las ventajas que se pueden obtener con el uso de éstos. Con toda la variedad de actividades interactivas, vídeos, animaciones, ejercicios autocorregibles, etc. la atención y la motivación de los alumnos se ve claramente aumentada, además muchos de los contenidos se presentan de tal forma (con otros soportes a parte de el texto escrito y las imágenes) que para los alumnos es más fácil de entender, facilita el trabajo a los docentes, los contenidos son mucho más fáciles de ejemplificar mediante animaciones y vídeos... Además de todos los puntos fuertes a nivel de aprendizaje y educativo también encontramos ventajas a nivel práctico, con el uso de los libros digitales hacemos un claro beneficio en cuanto al ahorro de papel, facilitamos el transporte en las mochilas de los alumnos, en vez de 3, 4 o 5 libros por día se sustituye por un portátil de bajo peso y lo más importante en un sólo artefacto podemos almacenar una cantidad de información exagerada.
Por otro lado, también tengo que decir que como puntos negativos pienso que el uso de los portátiles debería de controlarse muy bien por el profesorado porque si no es así podemos arriesgarnos a que suponga un método de distracción y que el uso de el libro digital pierda significado en favor de las miles de distracciones que los alumnos pueden encontrar en Internet o en el ordenador. Añadir por último, que también tenemos que asegurarnos de que todos los alumnos puedan disponer de un portátil personal al que puedan acceder dentro y fuera de las aulas ya que si no es así estaríamos favoreciendo la exclusión de aquellos que no puedan permitirse el uso de este recurso.
